Publicado hoy en el diario la verdad de Murcia :
El radar que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) tiene en la Región, más concretamente en la Sierra de la Pila, se quedó 'colgado' algo menos de una hora en la madrugada del martes, antes de que una tromba de agua causara innumerables daños en Águilas y otras zonas del Guadalentín. Según precisó ayer a 'La Verdad' Fernando Belda, delegado de Aemet en Murcia, se trató de un «pequeño problema de comunicaciones» que hizo que, durante ese periodo de tiempo, el radar, que acaba de renovar parte de su equipo, no emitiera imágenes para la web de la Agencia. Este contratiempo, sin embargo, no influyó en la labor de este organismo, que asegura que cumplió con el protocolo habitual. La tromba, como ya explicó Belda el mismo día del temporal, no se pudo predecir por las características de la tormenta.
Tal y como reflejan los partes que Aemet remitió, entre otros, a la Delegación del Gobierno y a la Comunidad -y a los que ha tenido acceso 'La Verdad'-, la tarde del lunes, el día antes de la tromba -el último informe de ese día se mandó a la Región a las 19 horas- , la agencia estatal no pronosticó ningún fenómeno meteorológico significativo, pero sí «chubascos moderados y localmente fuertes que podrían ir acompañados de tormenta».
Esto se debe a que las predicciones que la Agencia manejaba en esos momentos, no superaban ciertos umbrales - de cantidad de agua y extensión sobre la que va a caer la tormenta- como para ser consideradas fenómeno significativo. «La predicción de lluvias moderadas estaba anunciada, pero no teníamos evidencias de que fuera a caer tanta agua, en tan poco tiempo y de forma tan localizada», explicó Belda a este diario horas después de la tromba que sacudió el litoral. El responsable de Aemet sostuvo que «el tipo de lluvia registrada en Águilas, breve y muy persistente, es un fenómeno muy difícil de predecir a corto plazo. No se trata de las típicas tormentas de verano».
De este modo, la madrugada previa a la tormenta transcurrió sin que la Aemet hubiera activado la alerta amarilla en la Región, ya que no contaba con un temporal de tal magnitud. Fue esa la madrugada en la que el radar presentó algunos problemas técnicos. Belda restó ayer importancia al asunto y explicó que todo se debió a un mecanismo de seguridad del propio aparato que, ante una subida de la tensión, se queda en 'stand by' para evitar un problema de mayor envergadura.
Lo cierto es que durante cerca de una hora, este radar no emitió imágenes de la situación meteorológica de la Región. Sin embargo, a las seis de la mañana, Meteorología asegura que ya había solucionado el problema, contaba con nuevas predicciones -más acordes a la realidad- y mandó un nuevo aviso alertando ya de los chubascos localmente fuertes como fenómeno significativo. Fuentes de la Comunidad consultadas por este diario aseguran, sin embargo, que ese cambio se produjo en un parte posterior, ya a las nueve y media de la mañana.
Unas nubes escurridizas
En ese parte -que aparece junto a estas líneas- ya se señalaban las precipitaciones de la zona del Guadalentín como fenómeno a tener en cuenta. El hecho de que figure arriba una línea que dicta 'no se esperan' se debe, según reconoció Belda, a un error tipográfico. Sea como fuere, la alerta amarilla no se activó hasta las diez y media de la mañana, cuando la tormenta ya había pasado.
Con este orden de acontecimientos, el diguapado nacional del PP por la Región Jaime García-Legaz ya ha pedido la comparecencia del presidente de la Aemet, Ricardo García Herrera, ante el Congreso de los Diguapados. El popular considera que existió una negligencia, no en la labor de los meteorólogos, que sí pronosticaron chubascos localmente fuertes, sino en los responsables de la Aemet y la Delegación del Gobierno, que, ante este augurio, no pusieron la alerta amarilla sobre la mesa.
De acuerdo con el Protocolo de Aviso y Seguimiento ante Meteorología Adversa en la Región (Meteomur), corresponde al Grupo de Predicción y Vigilancia de la Aemet la responsabilidad de la notificación de los boletines de aviso ante fenómenos meteorológicos adversos a los servicios de emergencia de la Región. La alerta amarilla se debe fijar si la predicción recoge valores umbrales de entre 15 a 30 milímetros de agua en una hora -o entre 60 y 100 milímetros en doce-.
El radar que la Aemet tiene en Murcia está situado en la Sierra de la Pila, a unos 1.400 metros de altitud. Una altura, al parecer, demasiado elevada para captar el temporal del martes. «La tormenta del martes se debió a nubes tormentosas en capas bajas», relata el responsable de la agencia en Murcia, «y el radar está preparado para ver los topes más altos». Dicho de otro modo, las nubes que trajeron el desastre a Águilas estaban por debajo del nivel de acción del radar.